domingo, 30 de septiembre de 2012

domingo, 9 de septiembre de 2012

La guerra que ganó César Vidal




     El fallecimiento de cualquier artista o intelectual siempre despierta en los hombres la necesidad de valorar al que se ha ido. Quizá la sociedad le había relegado al estatus de paria en sus últimos años de vida, pero eso no importa a la hora de honrarle, valorarle y elogiarle. Cualquier muerto pasado nos parece mejor.

      La muerte de Gore Vidal removió en mí este sentimiento tan humano, de modo que se me hizo imposible seguir postergando la intención de conocer algo más de su obra (tampoco mucho, no hay que abusar).